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Lorena Logró Fruto A Su Talento Y Disciplina

Cuando Lorena Arenas cruzó la meta tras recorrer los 20 kilómetros de marcha de los Juegos de Tokio, se arrodilló en pleno pavimento y estalló en llanto, pero de alegría. Un sentimiento contagioso que causó de nuevo júbilo en Colombia.

La atleta pereirana de 27 años, que desde los 16 se radicó en Antioquia y dos años después se enfocó en el atletismo al encontrar respaldo para formarse y soñar en grande como deportista, logró este viernes la gesta más importante de su carrera atlética al conquistar medalla de plata en el certamen japonés, presea que no estaba en las cuentas de los expertos.

Y saber que un año atrás, por dolencias físicas, Arenas creyó que no iba a estar en su mejor condición y nivel si los Juegos se realizaban en la fecha planeada.

El aplazamiento por la pandemia fue un alivio para ella, pues logró recuperarse para estar a la altura del desafío, para el cual se convirtió, en marzo de 2019, en la primera representante nacional en lograr el cupo.

Lorena, que de niña le ayudaba a sus padres José Otoniel y María en el trabajo recogiendo café en una finca en el Quindío, y quien llegó al atletismo más por petición de otros que por su misma pasión, logró la quinta presea del país en suelo nipón después de las platas obtenidas por Luis Javier Mosquera(pesas), Mariana Pajón (bicicrós) y Anthony Zambrano, y el bronce de Carlos Ramírez(bicicrós).

En la iglesia de Calarcá, Quindío, donde fue acólita, el párroco de ese templo, Jhonatan Darío García, amante del deporte, fue quien le insistió a Lorena para que practicara atletismo al ver sus condiciones para correr, aunque ella en ese tiempo no le prestaba mucha atención, más allá de que ya había ganado una competencia de calle de los Juegos Intercolegiados.

Dos años después, al radicarse en Medellín, y ante los constantes ruegos del padre para que entrenara, Lorena se acercó a la Liga de Atletismo de Antioquia, donde inició su camino hacia el alto rendimiento de la mano del entrenador Libardo Hoyos.

“Lo que acaba de lograr Lorena es la consecución a sus años de entrenamiento y sacrificios. Está llegando a su cúspide al lograr su madurez como deportista, sobre todo en la parte física y mental”, indicó este viernes, lleno de orgullo, el profesor Hoyos.

“Cuando llegó a la Liga, Arenas corría era pruebas de semifondo. La marcha, como es una modalidad tan compleja y casi no se practica, no le interesaba. Pero se dejó aconsejar, y con entrega, constancia y espíritu deportivo supo aprovechar las oportunidades que le brindaron para despertar y pulir el talento que posee”, agregó Hoyos, al indicar que la gesta de su pupila en Tokio es sinónimo de inspiración para otros jóvenes atletas del país.

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