Joyas Minimalistas Para Llevar A Diario.

Lo de las tendencias con las joyas minimalistas es, en realidad, una historia de amor mucho más duradera de lo que puede parecer. Es cierto que sus inicios encajan en esa narrativa del flechazo absoluto, de la aparición que lo cambia todo: antes, el universo joyero prefería formas y materiales más o menos tradicionales, que parecían perfectos por y para esas generaciones anteriores que vinculaban las joyas a momentos especiales.

look

No era tanto por el instante y el motivo de la compra, sino porque las joyas parecían únicamente hacer acto de presencia en eventos, fiestas u ocasiones marcadas en el calendario. Sin embargo, a medida que la generación millennial se iba acercando a la edad adulta, las firmas empezaron a prestarles más y más atención, adaptando sus contenidos y creaciones a los nuevos gustos de un grupo que, se decía, valoraba las vinculaciones emocionales, la sencillez, la atemporalidad y la versatilidad.

Una serie de conceptos que, si bien ya estaban más o menos presentes en la joyería, todavía no había adquirido su manera definitiva, a base de siluetas limpias, acentos de color controlados y líneas finas que pudiesen ser utilizadas también en el día a día. Esos factores, entre otros, generaron una oleada de joyas minimalistas que al día de hoy (y a pesar de que las tendencias de 2022 marquen un camino diferente) sigue sintiéndose. Al fin y al cabo, es lo que suele suceder cuando se da con una buena idea.

 

Las pasarelas y diversas marcas joyeras han ido dando respuesta, sin embargo, a la búsqueda de cierto exceso que se está dejando sentir entre el público, en una consecuencia lógica de la sobriedad de los años anteriores. Pero incluso en este contexto, la joyería minimalista sigue teniendo sentido: no es solo la más apta (por cuestiones evidentes) para llevar a diario, sino que es capaz de reinventarse para abandonar la simplicidad más pura y abrazar piedras preciosas de diversos colores y tamaños y perfiles más contundentes. ¿La cuestión? El cómo se combinan.

Tanto para esas joyas más especiales que de entrada parecen pensadas para los eventos nocturnos (cuando eso todavía sucedía y era posible) como para otras más finas, la clave para poder llevarlas a diario es desdramatizarlas siguiendo una regla muy simple: cuanto más brillo y contundencia tenga la joya, más informales deberían ser las prendas que la acompañan. Así, unos pendientes largos cargados de brillo con gargantilla a juego pueden ser el complemento perfecto para una camiseta de rayas, mientras que unos brazaletes medianos y rutilantes son capaces de rematar un conjunto de inspiración pijama, al igual que un collar corto de eslabones.

Los pendientes y colgantes largos son perfectos para unirse a sudaderas y camisetas de tirantes, mientras que los relojes van con, sí, prácticamente cualquier look que se imagine. Por eso, y porque reivindicar su espacio en los looks diarios se alinea con la corriente que quiere recuperar la alegría del vestir, estas son algunas ideas para combinar joyas minimalistas (o no) en el día a día.

Puede Leer también: La Ruta Turística MIO Cable Se Renueva

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.